DIEGO EL CIGALA

Diego El Cigala, con apenas doce años, gana el primer premio del Certamen Flamenco Joven de Getafe y un premio en el concurso de TVE Gente joven, que le auparon a colaborar con artistas de la talla de Cristóbal Reyes, Mario Maya o Farruco. A su vez, músicos como Camarón, Gerardo Núñez o Vicente Amigo van reclamando la colaboración del cantaor en los estudios de grabación.

En 1997 inicia su carrera en solitario con el disco Undebel, producido por David Amaya y con las guitarras de Antón Jiménez, David Amaya, Paquete y Tomatito.

En 2003 empieza a gestarse Lágrimas negras. Lo que comenzó como un proyecto íntimo y espontáneo pasa a convertirse en un boom imparable que supera las fronteras de lo flamenco y lo latino y que, avalado por las excelentes críticas, lleva al disco a instalarse en el top de las listas de ventas durante los siguientes dos años.

El Ondas sólo sería el primer premio de una inmensa nómina de ellos entre los que destacan un Micrófono de Oro, cinco premios Amigo, tres premios de la Música y, en especial, dos Grammy y cinco nominaciones a los Grammy Latinos, llegando a ser situado por el afilado crítico de The New York Times Ben Ratliff como el 2003’s Album of the Year.

Antes de este último tour, Diego ya conocía cuál sería su próximo objetivo: la salsa. Este nuevo trabajo, previsto para salir a la luz tras el ‘85 Tour’, supone un proyecto único e ilusionante en el que se hace acompañar de los músicos más relevantes del género. Concebido en seis icónicas localizaciones -Cali, Puerto Rico, República Dominicana, La Habana, Nueva York y Miami-, el nuevo trabajo comenzó a tomar forma hasta acabar así naciendo la nueva y esperada apuesta de Diego el Cigala: Indestructible.